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jueves, 11 de julio de 2013

Ranita de San Antón-Hyla molleri

 Ranita de San Antón-Hyla molleri


 Identificación:

Conocida como ranita de San Antón, es una pequeña rana rechoncha del género Hyla, de color verde y de hábitos arborícolas. Rana de cabeza ancha (más ancha que larga), con pupilas elípticas horizontales con el iris dorado y finamente punteado y el tímpano bien visible. Suele tener el dorso de color verde intenso, aunque el color puede ir de amarillo a pardo casi negro, concluyendo la mayoría de los autores que puede cambiar incluso para un mismo individuo dependiendo de factores como la humedad o el tipo de suelo. Posee una franja negra o marrón oscuro con bordes blancos que nace en las narinas y que perfila los flancos hasta llegar al nacimiento de las patas traseras. Poseen cuatro dedos en las patas anteriores y cinco en las posteriores con pequeña membrana interdigital en estas últimas y con discos adhesivos que le permiten trepar por innumerables superficies.


Estatus de conservación:

Categoría España: Casi Amenazada.


Distribución: 

Se trata de un endemismo ibérico y del extremo suroccidental atlántico francés. Se distribuye sobre todo por el noroeste de la península ibérica, alcanzando el sur de Portugal, y oeste y norte de Andalucía. Distribución en Ciudad Real.



Hábitat: 

Es una rana arborícola, esto es, trepa por la vegetación ribereña adyacente a la masa de agua. Los subadultos se encuentran más frecuentemente en la hierba húmeda y próxima al agua. Su hábitat son los zarzales, vegetación de ribera, setos, jardines y, en general, vegetación húmeda o de zonas pantanosas, de regiones con clima atlántico o submediterráneo, desde el nivel del mar hasta los 2100 m de altitud. Es más activa durante la noche o el crepúsculo, aunque puede estar activa durante los días calurosos y húmedos.
Ecología trófica:

Su alimentación se basa en moscas, hormigas, chinches, escarabajos, arañas, ciempiés y cochinillas, mientras que los renacuajos son herbívoros y también se alimentan de sustancias en descomposición.

Biología de la reproducción:

Su época de reproducción es la primavera, cuando la temperatura ambiente sobrepasa los 10 ó 12 ºC y se producen lluvias, es entonces cuando los machos se dirigen a las charcas (llegando a cubrir distancias de hasta 4 km). Una vez que los machos llegan a las charcas de reproducción empiezan a cantar con un espectacular sonido para el tamaño de la rana y mientras cantan parece que no se alimentan siendo este el factor que les limita su estancia reproductiva.


Más tarde van acudiendo las hembras (primero las más grandes) que buscan a los machos de mayor tamaño, algunos de pequeño tamaño se inhiben en el canto.
 Existen por lo general bastantes más machos que hembras. El amplexo es de tipo axilar y dura varias horas, en el, las hembras depositan paquetes de huevos (hasta 50 ó más) con entre 10 y 60 huevos cada paquete, llegando a poner entre 200 y 1400 huevos, que eclosionarán a los pocos días (entre 2 y 9 días), tardando entre dos y tres meses en metamorfosear. Los recién metamorfoseados miden unos 2 cm  y carecen de la franja oscura dorsal. Parece que la madurez sexual no la alcanzan hasta el tercer año de vida, viviendo en libertad entre 6 ó 7 años pocas veces más de 10 y en cautividad hasta 22 años.


Interacciones entre especies:

Sus depredadores más comunes son las culebras viperina y  de collar, lechuzas, cárabos, garzas, gaviotas, ratoneros, cigüeñas, aguiluchos laguneros, alcaudones, cernícalos, avutardas, abejeros, estorninos y mirlos. Mientras que los renacuajos son predados por culebras, larvas de libélulas, escarabajos acuáticos, peces, larvas de otros anfibios.

 Patrón social y comportamiento:

Es muy sensible a la pérdida de vegetación de ribera y a la contaminación por nitratos, aunque la pérdida del hábitat parece una de las causas más aparentes de su declive. Es una rana que hiberna en el Sistema Central,
permaneciendo sólo activa desde Mayo a Octubre, pasando el resto del año bajo piedras, raíces o grietas.Tiene una actividad crepuscular o nocturna, aunque en días nublados y lluviosos se la puede ver y oír. Trepa con gran facilidad incluso a árboles de hasta 15 ó 20 metros y debido a su color normalmente es una especie con un gran mimetismo, pasando durante las épocas fuera del celo inadvertidas entre la vegetación.


Ranita meridional - Hyla meridionalis

 Ranita meridional - Hyla meridionalis



 Identificación:

La ranita meridional fue hasta hace algunos años considerada una subespecie de su actual especie congenérica, la ranita de San Antonio (Hyla arborea), aunque se trata de especies bien diferenciadas.La meridional es una ranita pequeña y estilizada, que suele medir 3,5-5 cm. de longitud, sin incluir las largas patas traseras. La cabeza es algo aplanada, con un hocico poco apuntado y ojos saltones aunque no excesivamente grandes. Las pupilas son negras y el iris dorado. Los tímpanos son bien visibles, normalmente de color negro-marronáceo. Las extremidades delanteras, son más robustas en proporción a las posteriores, más delgadas y largas, adaptadas para el salto. En los extremos de cada dedo, poseen pequeños discos que utilizan a modo de ventosas con las que adherirse a hojas y troncos. De piel lisa en el dorso, la zona ventral presenta cierta verrucosidad, sobre todo bajo los miembros traseros y en la base de estos. Lo habitual es una librea de color verde claro muy vivo, aunque puede cambiar, en poco tiempo y en un mismo ejemplar hacia el marrón oscuro, pasando por el verde oscuro o pardo. Algunos ejemplares presentan pequeños lunares en el dorso. En la transición entre la parte verdosa y blancuzca del vientre, pueden aparecer tonos grisáceos, anaranjados o amarillentos.


Estatus de conservación:

Categoría Mundial (2008): Preocupación menor.
Categoría España (2002): Casi Amenazada.



 
Dimorfismo sexual:

 No existe un gran dimorfismo sexual. La principal diferencia es la presencia de un saco vocal anaranjado en los machos, que a su vez presentan una cabeza y extremidades proporcionalmente  más robustas. No desarrollan callosidades durante el celo.


Larvas:

 Al nacer miden unos 3 mm. de longitud y son de tono oliváceo. A lo largo de su desarrollo van adquiriendo una tonalidad amarillento-dorada, con la piel muy translúcida y una característica banda negra longitudinal en la cola. La cresta caudal es elevada y termina en una punta muy aguda que recibe el nombre de filamento caudal. El espiráculo lo tienen situado en el lateral izquierdo. Antes de la metamorfosis pueden alcanzar un tamaño de 3 a 5 cm. Son muy similares a las larvas de sapo de espuelas, sobre todo cuando estas últimas alcanzan un tamaño similar al de las primeras. Se pueden diferenciar por la presencia de manchitas con brillos metálicos y la ausencia de banda negra caudal en los de espuelas.



 Distribución:


Su área de distribución abarca el noroeste de Árica, Islas Canarias, Madeira, Península Ibérica, Baleares, sur de Francia y noroeste de Italia. En España es más común en la mitad meridional, siendo al norte sustituida por su congénere la ranita de San Antonio. Es más frecuente cuanto más al oeste en la Península, y escasea a medida que nos desplazamos hacia el sureste.
Distribución en Ciudad Real.

 
Hábitat:

Los adultos frecuentan prados, juncaledas, zarzales y zonas arbustivas densas cerca de charcas y ríos.
Sus principales hábitats de reproducción son las charcas temporales, donde es una de las especies más generalistas, incluyendo un amplio gradiente de hábitats tanto en temporalidad como en extensión.
 Además, se reproduce también en charcas permanentes, prados encharcados, regueros, arroyos de escasa corriente y humedales costeros e interiores con abundante vegetación palustre.
Su actividad es predominantemente crepuscular y nocturna, permaneciendo durante las horas de luz encaramada y escondida entre la vegetación de ribera, en fisuras de muros o bajo piedras y troncos. Es posible detectarla de día sin embargo durante la época de máxima actividad reproductora (invierno-primavera en la costa) y en días lluviosos. Pasa la mayor parte del año fuera del agua, trepando y moviéndose en los juncales, zarzales, eneas y cañaverales situados en las inmediaciones de los puntos de agua. Se muestra activa durante todo el año, aunque en lo más crudo del invierno, puede hibernar escondida bajo piedras o enterrada entre la hojarasca. También en veranos muy calurosos puede tener un más o menos largo periodo de reposo o estivación que pasa igualmente escondida.

Ecología trófica:

Los adultos se alimentan de insectos. Las larvas se alimentan por absorción de detritus en el fondo, raspando las algas adheridas a los macrófitos, aspirando en la columna de agua, royendo las plantas y bombeando contra la superficie.


 Biología de la reproducción:

El inicio de la reproducción tiene lugar en otoño en el sur y en primavera en el centro y norte peninsular, los machos se dirigen al agua, donde defienden pequeños territorios frente a posibles competidores, llegando incluso a luchar entre ellos, mediante empujones con sus patas.


 

 Las hembras, que llegan al agua con un cierto retraso respecto a los machos, acuden a estas  llamadas y tiene lugar el amplexo o abrazo que, en este caso, es axilar y  que puede durar varias horas. Cada hembra freza varios paquetes redondeados de huevos que son fecundados por el macho, y que son situados bajo la superficie del agua adheridos a la vegetación sumergida o directamente sobre el fondo. El número total de huevos puede superar el millar. Tras varios días en el agua, tanto machos como hembras, abandonan el agua y vuelven a dispersarse por la vegetación cercana.Las larvas eclosionan a los 10 o 15 días, dependiendo de la temperatura del agua, y se dispersan por toda la charca, ocupando principalmente la columna de agua y en menor medida el fondo y la superficie. Miden unos 5mm, y su desarrollo dura unos 3 meses, por lo que los primeros juveniles podemos encontrarlos durante los meses de junio y julio. Al final del desarrollo pueden llegar a medir 4 cm. y,  una vez que pierden la cola, las pequeñas ranitas, de 1 o 2 cm. abandonan el agua y se dispersan por los alrededores, sin alejarse mucho de la charca.



Interacciones entre especies:

Los adultos basan su estrategia antidepredatoria en el camuflaje con la vegetación, aunque si la ocasión lo requiere, también saltan ágilmente y pueden escapar trepando, cualidad para la que están especialmente
 dotadas, pues incluso pueden escalar adhiriendo sus dedos sobre el cristal. También pueden segregar por su piel una sustancia mucosa tóxica. aunque son depredados por varias especies de vertebrados. Los renacuajos son depredados por galápagos y las puestas por crustáceos y tritones. Entre sus enemigos se encuentran las culebras, tanto acuáticas como terrestres, aves acuáticas, rapaces nocturnas y mamíferos carnívoros.


Patrón social y comportamiento:


En la época de reproducción el macho está habitualmente flotando en el agua o encaramados en alguna planta y comienza a cantar, hinchando sus protuberantes sacos vocales. El inicio del canto por parte de un macho sirve de estímulo a los que se sitúan a su alrededor, y poco a poco se forman auténticos coros, audibles a gran distancia, sobre todo durante las primeras horas de la noche.




miércoles, 10 de julio de 2013

Rana común - Pelophylax perezi

 Rana común - Pelophylax perezi



 Identificación

Rana de tamaño mediano, de hasta 110 mm de longitud. La coloración es muy variable, aunque suele ser verde, con manchas negras. Usualmente presenta una línea vertebral clara. Los dedos de las extremidades
 posteriores están unidos por membranas interdigitales ampliamente desarrolladas. La pupila del ojo es horizontal. Los machos tienen sacos vocales de color grisáceo en las comisuras de la boca.



Estatus de conservación

Categoría Mundial (2008): Preocupación menor.
Categoría España (2002): Preocupación menor.


 
Distribución

Es una especie endémica de la península Ibérica, se distribuye por toda la Península y el sur de Francia. Ha sido introducida en las Islas Baleares e Islas Canarias. Muy común verla por la zona de los Montes de Toledo.



 Hábitat

Especie estrictamente acuática. Ocupa todo tipo de cuerpos de agua, aunque está presente fundamentalmente en ambientes permanentes. Es menos frecuente en las masas de agua fría, arroyos de montaña con pendiente excesiva y cursos de agua sombreados por un denso dosel arbóreo. Muestra escasos requerimientos en relación a la calidad del agua, siendo el anfibio más resistente y con menos limitaciones de los que pueblan la Península. Aparece en gran número de biotopos ya sea en la región bioclimática Mediterránea como en la Eurosiberiana.





Ecología trófica

Fundamentalmente se alimentan de invertebrados, sobre todo dípteros (moscas y mosquitos), coleópteros (escarabajos) e himenópteros (abejas, avispas y hormigas). De forma ocasional se puede alimentar de pequeños vertebrados, como peces, aves, anfibios y reptiles. También puede practicar el canibalismo con ejemplares más pequeños y renacuajos. Los renacuajos se alimentan de algas, detritos y fanerógamas del fondo, fitoplancton y perifiton de las masas de agua donde medran.


Biología de la reproducción

El período reproductor se extiende fundamentalmente desde abril hasta julio. La reproducción tiene lugar principalmente en cuerpos de agua permanentes. Los adultos seleccionan negativamente como hábitats reproductores ambientes con escaso recubrimiento de vegetación de ribera. Durante la época reproductora
 las hembras pueden desovar un número medio de 2.300 huevos. La duración del desarrollo larvario  suele ser de dos meses. Los machos alcanzan la madurez sexual con dos años de edad y las hembras con uno.





Interacciones entre especies

Comparte hábitat con numerosas especies de anfibios de hábitos terrestres cuando éstas acuden a los cuerpos de agua a reproducirse. Cuando detectan la proximidad de un depredador, la huida hacia el agua es uno de los principales mecanismos de defensa. Entre sus depredadores se encuentran anfibios, reptiles, aves, mamíferos y crustáceos. Uno de los mayores depredadores de esta rana es el ser humano, durante años ha sido considerada como un exquisito manjar y ha sido casi exterminada a palos en muchas zonas de los Montes de Toledo.



Patrón social y comportamiento

Dos sonidos de los diferentes cantos que emiten los machos han sido relacionados con la atracción de las hembras y el mantenimiento de pequeños territorios dentro del cuerpo de agua que ocupan. Son tanto diurnas como nocturnas, decreciendo su actividad en las horas de mayor insolación durante el verano. Los adultos toman frecuentemente el sol alrededor de los cuerpos de agua, donde también cazan.


Sapo corredor - Bufo calamita

 Sapo corredor - Bufo calamita



Identificación

Sapo de mediana talla aunque con un amplio rango de tamaño (31,3 - 71 mm en machos; 38,8 – 92 en hembras). Robusto y de extremidades relativamente cortas, tiene la cabeza más ancha que larga y el hocico corto y redondeado. Los ojos son prominentes con pupila horizontal e iris amarillo metálico con vetas negras. El tímpano apenas se aprecia y mide la mitad del diámetro del ojo. Los dedos son cortos, la piel dorsal es muy verrucosa, con las verrugas de tamaños muy dispares y dispuestas irregularmente, a menudo de color rojizo especialmente en las hembras. La coloración dorsal es muy variable, pero generalmente verde grisáceo a marrón, alternada con manchas más claras de distinto tamaño generalmente difusas, pero que pueden presentarse bien definidas.
Una característica línea media dorsal amarilla clara suele recorrer longitudinalmente el cuerpo desde la base de los ojos hasta la cloaca, pero esta línea puede estar ausente. La región ventral es de color crema y de aspecto granulado, especialmente en la zona pélvica.

Hembra de sapo corredor.

Estatus de conservación

Categoría Mundial (2006): Preocupación menor.

Categoría para España (2002): Preocupación menor.



Distribución

Esta especie está ampliamente distribuida en Europa desde la Península Ibérica hasta Bielorrusia y el oeste de Ucrania. Está presente en el Reino Unido y el suroeste de Irlanda, llegando al sur de Suecia, mientras que el borde sur corre al pie de los Alpes y el norte de Austria y Eslovaquia. Presente en la mayor parte de la Península y en todas las provincias españolas, faltan citas en la región cantábrica y algunas áreas del interior.
Distribución en Ciudad Real:


Hábitat

Acorde con su amplia distribución, puede ocupar multitud de hábitats, desde zonas costeras o zonas áridas hasta zonas húmedas y montañosas por encima de los 2.500 m de altitud. También coloniza áreas con fuerte influencia antrópica como cultivos y graveras. Su reducido periodo larvario le permite explotar charcas temporales someras de muy distinto tamaño, desde grandes praderas de inundación hasta cuerpos de agua efímeros formados en las cunetas de los caminos o incluso en rodadas de vehículos. Cría preferentemente en cuerpos de agua dulce pero soporta condiciones salobres. Las larvas toleran también un amplio rango de temperaturas (6 - 43 °C) y de pH (5 - 9).



Ecología trófica

Los adultos son carnívoros y se alimentan de fundamentalmente de artrópodos: formícidos, coleópteros, larvas de varios insectos, dermápteros, ortópteros, hemípteros, miriápodos y escorpiones. Los renacuajos son predominantemente herbívoros, comiendo algas (perifiton) y detritos. No obstante, los renacuajos a menudo se observan carroñeando sobre renacuajos muertos, tanto de su especie como de otras especies.



Biología de la reproducción

El período reproductor no es continuo y está muy asociado con los episodios de lluvia, pero existe variación latitudinal y altitudinal en la fenología reproductiva de esta especie. En zonas como los montes de Toledo, las primeras puestas pueden encontrarse a continuación de las primeras lluvias de otoño, o al comienzo del invierno, frecuentemente con un pico de reproducción entre enero y comienzos de marzo. Con el incremento en latitud o altitud la fecha de puesta se retrasa hasta bien entrada la primavera o incluso al comienzo del verano.Tras episodios de lluvia, los machos acuden a las charcas con rapidez y en muy poco tiempo (un par de días) pueden formarse grandes coros de machos cantando. Los coros alcanzan el pico de actividad de 2 a 3 horas tras la puesta de sol y se alargan hasta 2 – 3 horas antes de amanecer, en función de las condiciones ambientales (temperatura y velocida del viento) y el tamaño del coro.
Los machos cantan desde la orilla o en zonas someras, en postura erguida. El canto es un ‘criiii criiiii criiiii’ que recuerda al de un grillo pero más prolongado. Pueden emitir unos 49 cantos / min con intervalos de silencio de 0,25 s. Estas características varían entre localidades a lo largo de su distribución.



Interacciones entre especies

Debido a su preferencia por ambientes temporales para su reproducción, E. calamita a menudo interacciona con un menor número de especies que las presentes en ambientes de más larga duración. Aún así, las fases embrionaria y larvaria sufren depredación tanto por vertebrados como por invertebrados acuáticos, principalmente escarabajos, larvas de libélula y fases acuáticas de otros anfibios. Ocasionalmente otros vertebrados como culebras de agua, aves y galápagos pueden depredar activamente sobre estos renacuajos. Se ha discutido sobre la presunta impalatabilidad de esta especie, pero está claro que son numerosos los depredadores vertebrados que no parecen intimidados por ella. En cambio, es la gelatina que envuelve a los huevos puede constituir una barrera protectora eficaz frente a algunos depredadores invertebrados. Las poblaciones presentan cierta estructura de edades, en la que los adultos reproductores más jóvenes tienen entre 1,5 y 2 años, y la fracción de más edad está sesgada a favor de las hembras, llegando a 10 y hasta 17 años. La razón de sexos en las charcas de reproducción está muy sesgada hacia un gran número de machos, pero fuera de la época de cría puede ser de 1,2-4:1.



Patrón social y comportamiento

Los machos defienden territorios acústicos durante la reproducción, cuya área está positivamente correlacionada con el tamaño del macho. Es frecuente observar peleas entre machos, y la incidencia de éstas depende de la razón de sexos operativa. Algunos machos jóvenes adoptan estrategias de macho satélite
 permaneciendo en silencio junto a machos cantando e intentando así obtener amplexos con las hembras que se aproximen atraidas por el canto. 


martes, 9 de julio de 2013

Sapo común_Bufo bufo

 Sapo común-Bufo bufo



 Descripción:

 Nos encontramos ante un sapo de gran tamaño, con longitudes medias en los machos que oscilan entre 60 y 85mm., y de 70 a 120 mm. en las hembras, aunque en ocasiones pueden observarse tallas que superan los 200 mm. en estas últimas. Los ejemplares meridionales tienen un tamaño algo mayor. Su aspecto general es el de un animal robusto, con una cabeza no muy grande en relación al tamaño del cuerpo, algo aplastada, ancha y con una desarrollada ceja. El hocico es corto y redondeado. Las glándulas parótidas son alargadas, muy desarrolladas, y los tímpanos, de la mitad de tamaño que las pupilas, son poco visibles. La pupila es horizontal, y el iris de un color rojizo, característica esta suficiente para diferenciarlo de otros
 anuros parecidos como el sapo corredor (Bufo calamita).
Su piel es rugosa con abundantes verrugas distribuidas por todo el cuerpo. El diseño de la piel es muy variable, aunque dominan los tonos de fondo marrón o rojizo, salpicados de manchas irregulares más claras de color crema o amarillento.



Dependiendo de las regiones pueden ser desde casi completamente negros a otros diseños pálidos, incluso verdosos. El vientre es blanquecino salpicado de manchas oscuras.Las patas anteriores son cortas con cuatro dedos y dos tubérculos en las palmas. Las posteriores son más largas y tienen cinco dedos con membranas interdigitales poco desarrolladas. Habitualmente se desplaza andando, aunque tiene capacidad para el salto, una de las características que nos sirven para diferenciarlo del sapo corredor. No existen muchas diferencias entre machos y hembras, y además de la presencia de dedos con un palmeado más extenso entre ellos en las patas traseras, los machos se caracterizan por la presencia de callosidades negruzcas en la garganta, vientre y sobre todo dedos delanteros durante la época de celo.



Dimorfismo sexual

 Las hembras tienen una talla muy superior a los machos, cosa que podemos apreciar claramente en la época de celo al encontrarnos con una pareja en amplexus o apareamiento. Las patas delanteras de los machos son mas largas y  durante el celo muestran unas callosidades oscuras en los tres primeros
dedos de las manos y un tubérculo carpiano que le permiten agarrar fuertemente a la hembra durante el apareamiento.
 Larvas: Muy pequeñas, alcanzan un tamaño máximo de hasta 35mm. Son de color negro, y a simple vista es fácil confundirlas con las del sapo corredor. Si nos fijamos con detenimiento podemos observar que suelen presentan motas iridiscentes doradas y no tienen puntos blancos en la boca, lo que nos sirve para diferenciarlas de las del corredor. El espiráculo se encuentra en el lado izquierdo y dirigido hacia atrás. El ano ocupa una posición media al comienzo de la aleta caudal, encontrándose ésta poco desarrollada y terminada en punta redondeada. Otro aspecto que nos puede servir para diferenciar las larvas de ambas especies, es el medio acuático en que las encontremos pues el sapo común no suele utilizar charcas temporales para depositar sus huevos.




Distribución geográfica:

Ocupa una amplia extensión, que abarcaría la zona paleártica, extendiéndose por toda Europa hasta el círculo Polar Ártico por el norte y hasta Asia y Japón por el este, aunque en estas zonas no está muy claro si se trata de la misma especie u otra diferente. También aparece en el noroeste de África.
En España continental se encuentra en todas las provincias. Cada vez es mas raro  encontrarlo en los valles y zonas bajas como  la Vega de Granada, la cuenca del Guadiana Menor, el límite con Almería y ciertas zonas de la comarca de los Montes, donde sufre una severa regresión.
Distribución en Ciudad Real:



 Ecología de la especie:

Se trata de una especie muy versátil, poco exigente a la hora de seleccionar el hábitat, por lo que podemos encontrarla en bosques, terrenos de labor, alta montaña y todos aquellos lugares que dispongan de aguas con corrientes lentas o aguas calmas de una profundidad por encima de los 50 cm. que necesita para reproducirse. Incluso está presente en lugares en principio aparentemente poco aptos por su aridez y elevadas temperaturas. Su distribución no parece estar influida por la altitud, ya que se encuentra  desde el nivel del mar hasta las zonas más altas de montaña. Son animales predominantemente crepusculares y nocturnos, si bien en tiempo lluvioso y con  temperatura suave se les puede encontrar a plena luz del día.
 En ocasiones es posible observarlos en condiciones ambientales tan secas que ningún otro anfibio aceptaría salir de su refugio. Esto ocurre cuando tiene necesidad de humedecer su cuerpo en algún arroyo o masa de agua cercano. Durante el día permanecen ocultos bajo piedras, hojarasca o troncos. Dadas las extremas condiciones climáticas de Ciudad Real, el sapo común suele estivar  durante la época más calurosa del año. Busca para ello lugares con cierta humedad, como tocones, majanos, grutas o madrigueras. Tienen una actividad muy terrestre y se les puede encontrar bastante alejados del agua, a la que sólo acuden para reproducirse o para hidratarse.
A mediados del invierno o bien entrada la primavera, dependiendo de la altitud, los sapos entran en celo. Esto ocurre cuando la temperatura media se sitúa en torno a los 12ºC (con temperaturas por debajo de 5ºC no salen de sus refugios). Son muy fieles con los puntos de agua que utilizan para reproducirse y cada año realizan auténticas migraciones, desde sus territorios de campeo hasta ellos. Los machos  son los primeros en llegar y esperan en el agua a las hembras, que acuden unos días después. No tienen saco bucal, y el canto de reclamo es apagado, algo metálico. El número de machos es más elevado que el de hembras, por lo que se producen auténticas batallas campales para conseguir subirse encima de una de ellas. El amplexo es axilar y resulta curioso observar en ocasiones a varios machos abrazados a una misma hembra, a ejemplares de otras especies, individuos muertos o incluso a objetos inertes.
Este fragor produce a veces la muerte de la hembra por ahogamiento o asfixia. Los machos permanecen más tiempo en las charcas, a la espera de aparearse con varias hembras.


 Estas no permanecen más que el tiempo necesario para aparearse y poner los huevos. La puesta es la mas numerosa entre  nuestros  anuros (algunos autores han contabilizado por encima de los 12.000 huevos). Los cordones de puesta miden varios metros de longitud, y tienen varias filas de huevos de color negro.


 Conforme la hembra los va depositando en el agua, el macho los fecunda y son enrollados sobre las plantas y ramas sumergidas o directamente en el lecho. Su principal mecanismo de defensa es la huida, ayudados por una piel abundantemente cubierta de mucosidad y por su excelente capacidad para saltar.
La eclosión de las larvas se produce a los 5-15 días, dependiendo de la temperatura del agua. Los pequeños renacuajos, de unos 4mm, se dispersan por la charca y suelen situarse en las orillas cerca de la superficie, con el fin de acelerar su desarrollo al estar estas zonas mas expuestas a la radiación solar.
 Son detritívoras y se alimentan de algas, materia vegetal sumergida, detritus, fitoplacton, etc. Tanto las larvas como los huevos contienen varias toxinas, por lo que no son poco apetecibles para sus depredadores.
 El desarrollo larvario dura de 2 a 4 meses, en función de la temperatura del agua y la disponibilidad de alimento. Al finalizar la metamorfosis los pequeños sapillos de apenas 1,5 cms. de longitud, abandonan el agua y permanecen en los alrededores de la charca alimentándose de pequeños invertebrados. En años óptimos los juveniles tapizan el suelo que rodea a las charcas de puesta, escondidos entre la vegetación
 y bajo las piedras. La insolación y los depredadores diezmarán a estos pequeños sapitos.
Durante el primer año de vida tienen un crecimiento muy rápido, llegando al tercer año al estado adulto, y pudiendo vivir más de diez años, hasta treinta en ejemplares cautivos.

Conforme van creciendo van ampliando su espectro alimentario, que incluye multitud de invertebrados e incluso otros anfibios, pequeños reptiles, mamíferos y aves. Entre sus enemigos se encuentran las culebras viperina y de collar, las víboras, rapaces nocturnas y diurnas y diversos mustélidos. Destacar también que una especie de mosca (Bufolucilia bufonivora) deposita sus huevos sobre el cuerpo de los sapos, posteriormente las larvas se introducen en el cuerpo y literalmente los devoran vivos, hasta causarles su muerte. Las toxinas presentes en la  piel son potentes y algunos mamíferos que intentan comérselos pueden sufrir graves secuelas. La nutria y otros mustélidos se cuidan mucho de despellejar al sapo antes de su
ingestión. Aparte de la toxicidad de la piel, y de la secreción venenosa de color amarillento que segregan por las glándulas parótidas, poseen otro mecanismo de defensa muy curioso, que consiste en hincharse de aire, levantar las patas traseras y agachar la cabeza, consiguiendo de este modo un notable aumento de volumen y dificultando su ingestión, sobre todo por parte de las culebras.





Estado de conservación, problemática:

Como ocurre con el resto de anfibios granadinos, este tenaz  animalillo se encuentra en continua regresión, sobre todo en las zonas más secas de la provincia, por la transformación y destrucción de los escasos puntos acuáticos que tradicionalmente utilizaba para reproducirse. Igualmente, la progresiva intensificación de la agricultura, supone un grave problema, por la destrucción de hábitats, la contaminación con pesticidas y la sobreexplotación de arroyos y acuíferos. Los atropellos que sufren cuando se desplazan a sus lugares de reproducción, la contaminación de arroyos y la introducción de fauna alóctona incompatible, completan el listado de amenazas directamente causadas por el hombre. Otros factores recientemente detectados, son las mortandades de larvas debida a unas radiaciones solares excesivas, al disminuir la capa de ozono y las infecciones producidas por un hongo, que produce mortandades masivas. Si a todos los factores anteriores añadimos el que en nuestra opinión es el mayor problema, que es la mala fama y la falta de información que tiene la población sobre esta y otras especies de anfibios y reptiles, nos encontramos ante un futuro poco halagüeño para la especie.
El sapo común representa un elemento más de los ricos ecosistemas que aún nos rodean, y es una pena, que a causa de una serie de leyendas sin fundamento, y una “incultura” occidental que se ceba sobre la mayoría de nuestras especies de anfibios y reptiles, muchos ejemplares mueran bajo la bota o el azadón.

Debemos intentar entre todos, cambiar la imagen negativa que acompaña a esta especie. El conocimiento de la naturaleza y sus elementos es la base fundamental para su conservación. Si alguna vez tenemos la suerte de tropezarnos con un sapo, el único problema que puede causarnos, es un olor un tanto desagradable a ajos que nos queda en las manos si lo cogemos. Debemos lavarlas con agua abundante y no tocarnos los ojos, la boca u otras mucosas.

 Ni el sapo nos escupe, ni nos quedamos calvos, ni nada de eso. Simplemente lleva a cabo su existencia sin molestar a nadie, y cargando a sus espaldas el sanbenito de magia, demonismo y brujería que a su pesar, le hemos colocado.









Sapillo moteado ibérico-Pelodytes ibericus

 Sapillo moteado ibérico- Pelodytes  ibericus



Identificación

Es un pequeño sapo que no llega a sobrepasar los 43 mm de longitud con la cabeza aplastada y el hocico corto y redondeado. Las hembras son algo mayores que los machos. Los individuos en metamorfosis tienen un tamaño medio con relación a otros anuros; su peso ronda los 0,2 g y, a partir de ese momento,
tendrán que aumentarlo en unas diecisiete veces hasta alcanzar la madurez sexual.
Los ojos son grandes y prominentes, con la pupila de color negro, vertical y de forma redondeada; el iris es dorado algo punteado de negro. Las glándulas parótidas son poco patentes, especialmente en los individuos jóvenes. El tímpano es igualmente poco visible. El dorso presenta un color de fondo que puede variar individualmente, presentando tonos pardo amarillentos, verdosos o gris oliváceo con algún jaspeado y su piel está llena de pequeñas prominencias redondas u ovoides de colores variados como verde-oliva y marrón. El vientre es liso y de color crema claro. La garganta toma una coloración violácea o gris oscuro en los machos en celo, mientras que en las hembras conserva el mismo color del vientre.
Tanto las patas como los dedos son relativamente largos. En la época de celo, los machos muestran unas rugosidades o callosidades nupciales de color marrón o negro en los brazos, antebrazos, axilas y cara interna del segundo dedo de cada mano.


                                        Aspecto de la zona ventral de un macho de Pelodytes ibericus. 
                                        Puede apreciarse la coloración oscura del saco vocal. © Ricardo Reques.


Estatus de conservación

Categoría Mundial (2008): Preocupación menor.

 Al igual que el resto de las especies de anfibios, el sapillo moteado ibérico se ve muy afectado por las alteraciones y destrucción de los hábitats reproductivos. Actualmente, para el territorio español figura bajo la categoría DD (Datos insuficientes) según los criterios IUCN, pero una revisión posterior para el
territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía, donde está representado aproximadamente el 90 % de su población mundial, se considera como Casi Amenazada (NT).
Al tratarse de un endemismo ibérico perteneciente a una familia con sólo un género y tres especies en todo el mundo, el valor genético de este
 taxón en cuanto a valores de biodiversidad debe considerarse como muy elevado.



Distribución

Se trata de un endemismo de la Península Ibérica cuyo núcleo central de poblaciones se encuentra en Andalucía occidental, extendiéndose por el resto de esta comunidad excepto en Almería. Está presente en el centro y sur de Extremadura, borde sur de Castilla La Mancha y el centro y sureste de Portugal.
 Altitudinalmente, esta especie se distribuye desde el nivel de mar en muchas áreas costeras de Cádiz y Huelva hasta casi los 2.000 m de altitud en la provincia de Granada. Son escasas las citas correspondientes a áreas donde las precipitaciones de media anual son inferiores a los 500 mm.
Distribución en Ciudad Real:





 Hábitat

En general, esta especie parece que muestra preferencia por zonas abiertas y despejadas de vegetación, realizando sus puestas en pequeñas charcas y encharcamientos temporales así como en pequeños remansos de arroyos temporales. También es frecuente encontrar sus puestas en albercas artificiales, cunetas encharcadas y otros medios marginales como pueden ser canteras abandonadas.

Se puede encontrar en gran variedad de substratos diferentes. Es de destacar el hecho de que esta especie tolera cierto grado de salinidad durante su etapa larvaria, reproduciéndose con éxito en zonas de marisma y en lagunas salinas de interior.



Ecología trófica

En la fase terrestre que comprende los estados juvenil y adulto, se alimenta de pequeños invertebrados adecuados a su tamaño como pueden ser pequeños ortópteros, escarabajos, lombrices, arañas, etc.

Su dieta en fase de renacuajo se basa fundamentalmente en algas y, en menor proporción, otros tipos de materia orgánica como detritus u hongos. En ocasiones, pueden depredar embriones de otras especies como el sapo corredor (Bufo calamita). Son unos renacuajos muy nadadores, suelen permanecer en la columna de agua y, con frecuencia, se pueden observar nadando en la superficie del agua.


Biología de la reproducción

La reproducción comienza a partir del mes de octubre o noviembre en las zonas más cálidas (zonas costeras principalmente) y algo más tarde, en los meses de diciembre, enero o febrero, en zonas de sierra, prolongándose hasta los meses de marzo y principios de abril. Su reproducción está muy vinculada a la lluvia. En las noches de actividad, son los machos los primeros en llegar, y cantan durante algunas horas hasta que las hembras se empiezan a acercar. Parece ser que hay una gran fidelidad, por parte de ambos sexos, a volver a las mismas charcas en años consecutivos.Las llamadas de apareamiento de los
 machos son muy características: emiten un sonido metálico con dos notas consecutivas, pudiendo repetir varias veces la segunda y siendo la primera algo más alta.  Los machos son territoriales, defienden
determinados enclaves idóneos para que las hembras realicen las puestas. Además de los machos que emiten llamadas de apareamiento, hay otros que se quedan próximos a estos, pero sin cantar, a la espera de la llegada de alguna hembra con la que aparearse. Son los machos satélites.Cuando la pareja se encuentra,
 el macho sujeta a la hembra gracias a las callosidades nupciales que posee en manos y antebrazos y se produce el amplexus.



 Este apareamiento dura varias horas tras las cuales la hembra deposita los huevos y, de forma simultánea, el macho los va fecundando. Suelen enredar el fino cordón de gelatina que une los huevos en grupitos a pequeñas ramas sumergidas. Dependiendo de la edad y tamaño de la hembra, el número total de huevos
 que ponen oscila entre 300 y algo más de 900 huevos.


Los renacuajos crecen de forma rápida en ausencia de competidores cosa frecuente en estado natural
al ser una de las primeras especies que se reproducen en medios estacionales.En condiciones de alta densidad de renacuajos, bien porque la charca sea de reducidas dimensiones o bien porque se hayan acumulado en ella gran cantidad de puestas diferentes, el desarrollo se retrasa y los individuos tienen
 un menor crecimiento. Puede ocurrir que este estrés al que están sometidos aumente con el tiempo al reducirse el tamaño de la charca por efecto de la sequía lo cual retrasa aún más su paso a la vida terrestre. En los días finales de primavera la temperatura puede aumentar considerablemente en las charcas.
 Esto, junto a la acumulación de materia orgánica, hace que el oxígeno disuelto en el agua disminuya de manera notable. Sin embargo, antes de completar su desarrollo larvario ya son capaces de salir a respirar a la superficie lo que facilita su supervivencia en estas condiciones de carencia de oxígeno.
La sequía de las charcas es una de sus principales amenazas y la mayor causa natural de mortalidad larvaria, por lo que es un factor determinante en la regulación del tamaño de sus poblaciones. En algo menos de tres meses pueden completar su desarrollo larvario.
El sapillo moteado ibérico tiene una cierta plasticidad para permanecer en las charcas prolongando su fase larvaria mientras las condiciones de ésta sean buenas. En este medio pueden crecer  mejor y conseguir después alcanzar la metamorfosis con un tamaño mayor, beneficiándose así de las ventajas que esto puede tener para su vida terrestre al poder cazar un mayor rango de presas y ser menos vulnerables ante sus depredadores.




Interacciones entre especies

El sapillo moteado ibérico tiene diferentes mecanismos para eludir a sus enemigos comunes a otros anuros como son el mimetismo, confundiéndose con el entorno gracias a la coloración de su piel, la secreción de sustancias tóxicas al entrar en contacto con las mucosas de sus posibles depredadores y el vaciado de la vejiga como efecto disuasorio. Por otro lado, su aspecto grácil les confiere una gran agilidad, lo que le permite escapar saltando al agua y esconderse en el fondo de las charcas.Se han encontrado restos de adultos de estos sapillos en las egagrópilas de lechuza.
En la fase de renacuajo, las larvas de escarabajos acuáticos y de libélulas, así como las culebras de agua y los adultos y larvas de tritón jaspeado pigmeo (Triturus pygmaeus) y gallipato (Pleurodeles waltl) son algunos de sus depredadores naturales.



Patrón social y comportamiento

Durante la fase larvaria, los renacuajos suelen vivir congregados aunque, a medida que van creciendo, se van dispersando dentro de la charca. Una vez superada la metamorfosis los individuos se dispersan tras pasar unos días alimentándose cerca de la masa de agua y sólo vuelven a congregarse en los periodos de reproducción. En ese momento defienden determinadas posiciones desde las que emiten las llamadas de apareamiento. En ocasiones pueden producirse luchas entre machos que sujetan a una misma hembra.

Sapillo moteado común_Pelodytes punctatus

 Sapillo moteado común_Pelodytes punctatus



Identificación

Se trata de un sapillo pequeño, el tamaño medio del Sapillo Moteado es inferior a los 4 cm, aunque puede alcanzar los 4,5 cm. Tiene un aspecto esbelto, con la cabeza aplanada y el hocico muy apuntado. Los ojos aparecen saltones, con la pupila vertical. El tímpano aunque es visible, tiene un tamaño reducido. La piel es lustrosa y resbaladiza, y se encuentra cubierta dorsalmente de pequeñas verrugas. Las patas son largas, teniendo las posteriores una reducida membrana interdigital. Presenta un tubérculo, a modo de callo,
 en las patas posteriores. La coloración presenta un fondo grisáceo claro sobre el que destacan manchas verdes de distintas tonalidades.



Estatus de conservación

No se poseen datos suficientes para evaluar su estado de conservación, lo cual no quiere decir que no se encuentre amenazada.  A nivel estatal se la considera una especie “No amenazada".



Distribución

Se trata de una especie restringida a parte de la Península Ibérica, Francia y noroeste de Italia. Está presente en Castilla la Mancha y la mayor parte de su distribución peninsular está asociada a sustratos de tipo calizo. En los Montes de Toledo se les puede encontrar en suelos de tipo silíceos o áridos.
Distribución en Ciudad Real:



Hábitat

Se localiza desde el nivel del mar, en la zonas costeras mediterráneas, hasta los 1.000 o 1.300 metros de altitud. En zonas rurales las prácticas de agricultura intensiva, ha determinado la desaparición y contaminación severa de infinidad de medios acuáticos. Las prolongadas sequías vienen a acentuar
las anteriores amenazas, desecando los medios acuáticos naturales.



Ecología trófica

Su principal fuente de alimento lo componen insectos, arañas, moluscos, lombrices y otros pequeños invertebrados.




Biología de la reproducción

La época reproductiva va desde Octubre hasta Abril dependiendo de la zona aunque se produce mayoritariamente en Febrero-Marzo y está directamente relacionada con las lluvias. Para reproducirse les sirven tanto los pequeños charcos temporales como las grandes charcas y cunetas encharcadas,
preferentemente con algo de hierbas en sus orillas, no obstante también pueden hacerlo en estanques de gran profundidad cosa que es inusual en el Sapillo moteado ibérico. Las hembras ponen paquetes de hasta 900 huevos que adhieren a las piedras y ramas sumergidas. Las larvas se alimentan de algas, hongos y detritus. Los renacuajos son casi el doble de grandes que los del sapillo moteado ibérico y son algo más oscuros; tienen una cola cuya longitud dobla a la del cuerpo y aunque su parte terminal es algo apuntada tiene el extremo redondeado.



Patrón social y comportamiento

El Sapillo Moteado tiene actividad durante el crepúsculo y de noche, pasando el día oculto bajo piedras, troncos o pequeñas galerías que excava.  Permanece activo casi todo el año. Se desplaza dando grandes saltos valiéndose de sus largas patas posteriores. En nuestra región se reproduce en aguas quietas de charcas, balsas, o de corriente lenta.

lunes, 8 de julio de 2013

Sapo partero ibérico - Alytes cisternasii

 Sapo partero ibérico - Alytes cisternasii




Identificación

Sapo de tamaño pequeño (menor de 5 cm). Aspecto muy rechoncho, cabeza grande y hocico redondeado, ojos prominentes, pupila vertical e iris dorado con vetas negras. Tímpano visible y más pequeño que el ojo. Glándulas parotídeas poco aparentes. Piel granulosa con verrugas pequeñas, frecuentemente agrupadas en los costados en dos hileras dorsolaterales. Miembros cortos y fuertes, los anteriores con dos tubérculos metacarpianos, y los posteriores con membrana interdigital muy reducida.
 Coloración dorsal parda con pequeñas manchas más oscuras y poco marcadas, a menudo coronadas por vistosos puntos naranja. Zona ventral clara.





Estatus de conservación

Categoría Mundial (2009): Casi Amenazado.
Categoría España  (2002): Casi amenazada.

Esta catalogada como casi amenazada en España por su vulnerabilidad a las actuaciones sobre los puntos y cursos de agua de su hábitat.



Distribución

Es una especie endémica ibérica distribuida por el centro y sudoeste de la Península Ibérica.
Distribución en Ciudad Real:





Hábitat

Presente preferentemente en bosques mediterráneos de encinas (Querus ilex) y alcornoques (Quercus suber), en cuyos cursos de agua temporales se reproduce generalmente.



Ecología trófica

Depredador generalista de invertebrados terrestres, pudiendo incluir un importante componente de hormigas en su dieta.



Biología de la reproducción

La reproducción ocurre en una parte importante de su distribución en otoño aunque puede ser muy variable según las condiciones climatológicas. Tiene vocalizaciones simples, apareamiento en tierra con un complejo comportamiento, y cuidados paternales de los huevos que son portados en tierra durante un mes, atados a las patas posteriores de los machos. Cuando los renacuajos están desarrollados dentro de los huevos los machos se dirigen al agua a soltar la puesta y se produce la eclosión de los renacuajos.





Interacciones entre especies

Ocasionalmente comparte refugio con otras especies de anfibios, como Bufo bufo, Bufo calamita e incluso con invertebrados como alacranes, escolopendras, o hormigueros. Sus larvas también pueden compartir los puntos de agua con otras especies de anfibios como Pelobates cultripes y Pleurodeles waltl.



Patrón social y comportamiento

De hábitos crepusculares y nocturnos, tiene una actividad otoñal en una parte importante de su distribución central y oriental, siendo más variable en  las zonas costeras y al norte. Los adultos están activos en superficie en un rango restringido de temperatura y humedad.



Sapillo pintojo ibérico_Discoglossus galganoi

Sapillo pintojo ibérico-Discoglossus galganoi



Identificación

Sapillo de aspecto similar a una rana y pequeño a mediano tamaño (generalmente, entre 45 y 65 mm, excepcionalmente hasta 80 mm de talla). La coloración es muy variable, pero generalmente predominan tonos pardos más o menos oscuros, amarillentos o verdosos sobre los que se disponen de manera irregular manchas más oscuras con rebordes claros o, ocasionalmente, tres bandas longitudinales, una central y dos laterales, que recorren todo el dorso. Extremidades posteriores relativamente cortas y con membranas interdigitales reducidas.




Estatus de conservación

Especie no amenazada en España. Para las poblaciones de las Islas Atlánticas gallegas, se ha propuesto asignar las categorías de "En Peligro Crítico de Extinción" para las poblaciones de Cíes; "En Peligro de Extinción" para las de Ons, y "Vulnerable" para la de Sálvora.


Distribución

Se distribuye por la mitad occidental de la Península Ibérica. Está presente en Portugal, Galicia, Asturias, la cornisa cantábrica, parte de las dos Castillas, suroeste de Madrid y Sierra del Guadarrama, Extremadura y Andalucía occidental (al norte del río Guadalquivir). Es más abundante en altitudes bajas (hasta 1000 metros), aunque excepcionalmente puede alcanzar cotas cercanas a los 2000 metros.
Distribución en Ciudad Real:




 Habitat

Prefiere zonas abiertas y con abundante vegetación herbácea. Los medios acuáticos que emplea para la reproducción suelen ser de escasa entidad y en muchas ocasiones temporales, como pequeños charcos de lluvia, aliviaderos de fuentes y zonas remansadas de arroyos. Toleran bien concentraciones altas de sales,
 lo que les permite ocupar también charcas en dunas costeras.


Ecología trófica

Son muy voraces y se alimentan básicamente de arácnidos, insectos (sobre todo coleópteros, dípteros y ortópteros), moluscos y oligoquetos. Los adultos practican el canibalismo sobre ejemplares juveniles con cierta frecuencia. Las larvas se alimentan fundamentalmente de algas del fitoplancton y detritus.



Biología de la reproducción

El periodo de reproducción es muy extenso. Los machos en celo presentan callosidades nupciales en los dos primeros dedos de las extremidades anteriores y ocasionalmente en la región gular. El amplexus tiene lugar en el agua. Las puestas están formadas por varios cientos de huevos que son depositados individualmente en el fondo de las charcas. Tras la eclosión el desarrollo es muy rápido (entre tres semanas y dos meses).




Interacciones entre especies

En ocasiones comparte lugares de puesta con Bufo bufo y Bufo calamita; sin embargo, no suele coexistir junto con Pelobates cultripes y Rana perezi, especies que tienden a desplazar a D. galganoi. Es depredado por numerosas especies de aves, pero también por reptiles (culebras de agua) y mamíferos
 (nutrias, ginetas y visones).


Patrón social y comportamiento

Los hábitos de los adultos son fundamentalmente nocturnos, si bien durante el periodo de reproducción resulta frecuente observarlos de día. Los juveniles tienen costumbres más diurnas, y permanecen en los alrededores de los puntos de agua que habitan, generalmente camuflados entre la vegetación de las
 orillas.

Sapo de espuelas _Pelobates cultripes

Sapo de espuelasPelobates cultripes



Identificación

Sapo de apariencia robusta y de talla mediana. La longitud total máxima se sitúa en 125 mm, aunque por lo general presentan tallas menores, siendo las hembras más grandes que los machos. No presenta tímpanos externamente visibles, ni tampoco glándulas parotídeas aparentes. Los ojos presentan la pupila vertical con el iris de color plateado, amarillento o verde, con reflejos metálicos y un fino reticulado oscuro. Los tubérculos metatarsianos están muy desarrollados y endurecidos, formando una espuela de color negro. La piel es lisa y brillante. La coloración dorsal es variable: blanquecina, amarillenta, grisácea, verdosa o parda, a menudo con presencia de manchas pardas o verdosas más oscuras. Ventralmente presentan tonos blanquecinos, amarillentos o  grisáceos, a veces con manchas oscuras.



Estatus de conservación

Categoría Mundial (2008): Casi Amenazada.

Categoría España (2002): Casi Amenazada.




Distribución

Su distribución queda prácticamente restringida a la zona mediterránea de la Península Ibérica adentrándose por la costa sureste de Francia hasta las estribaciones de los Alpes Marítimos y apareciendo de forma aislada en la costa atlántica francesa. En la Península Ibérica está ausente en la franja cantábrica, así como en los Pirineos centrales y occidentales. Además escasea en el cuadrante sudoriental, faltando en las zonas más áridas del sureste peninsular.
Distribución en Ciudad Real:


Hábitat

Suelen encontrarse en lugares con sustrato arenoso o al menos poco compactados que les permitan enterrarse sin dificultades. Los hábitats que ocupan son variados, pudiendo encontrarse en zonas boscosas, como encinares y pinares, pero también en zonas abiertas, como campos agrícolas, pastizales, dunas,
marismas, vegas fluviales, etc.



Ecología trófica

Esta especie depreda sobre una amplia variedad de invertebrados que incluye lombrices, pequeños caracoles, ortópteros y coleópteros. Las larvas se alimentan de microorganismos, de restos vegetales o animales, pequeños crustáceos, puestas de otros anfibios e incluso pueden practicar el canibalismo si se encuentran en grandes densidades.



Biología de la reproducción

La fenología reproductora varía con la latitud así como con las condiciones climáticas de cada año. En zonas de clima suave, como en regiones costeras del sur de Portugal y Andalucía presentan una época de reproducción larga que se puede extender desde octubre hasta marzo. En la mitad norte la época de
 reproducción se sitúa entre diciembre y mayo. La migración hacia los puntos de reproducción se ve fuertemente influenciada por la humedad ambiental y la temperatura, pudiendo prolongarse hasta más de un mes y ocurriendo bien de forma continua o bien en sucesivas oleadas.




Interacciones entre especies

Debido a sus hábitos eminentemente terrestres su interacción con otras especies de anfibios se limita prácticamente a la época reproductiva. Frecuentemente comparte puntos de reproducción con Pleurodeles waltl, así como con otras especies como Hyla meridionalis, Discoglossus galganoi, Pelophylax perezi y,
con menos frecuencia, Bufo calamita. Sus larvas pueden ser consumidas por Pleurodeles waltl y sus puestas por Triturus marmoratus. Como reacción defensiva hicha su cuerpo y emite sonidos similares a maullidos. El sapo de espuelas forma parte de la dieta de numerosos depredadores como aves, culebras o pequeños mamíferos.


Patrón social y comportamiento

En las zonas más frías de su área de distribución suele presentar un periodo de reposo invernal de duración variable, reduciéndose también la actividad durante los meses más secos. En zonas más cálidas, como el sur de la Península Ibérica, el máximo de actividad anual se concentra entre los meses de noviembre y mayo, mientras que en el centro y norte de la Península se concentra a finales de invierno y/o primavera. Son animales eminentemente terrestres, por lo que sólo se les encuentra en el agua durante la época de celo. La actividad es casi exclusivamente nocturna y están especialmente activos al anochecer. Para protegerse durante los periodos de inactividad se entierran verticalmente y hacia atrás utilizando los espolones presentes en las patas posteriores. Las larvas son activas nadadoras y ocupan todas las porciones de las masas de agua, fundamentalmente fondo y columna de agua pero también la superficie.