miércoles, 10 de julio de 2013

Sapo corredor - Bufo calamita

 Sapo corredor - Bufo calamita



Identificación

Sapo de mediana talla aunque con un amplio rango de tamaño (31,3 - 71 mm en machos; 38,8 – 92 en hembras). Robusto y de extremidades relativamente cortas, tiene la cabeza más ancha que larga y el hocico corto y redondeado. Los ojos son prominentes con pupila horizontal e iris amarillo metálico con vetas negras. El tímpano apenas se aprecia y mide la mitad del diámetro del ojo. Los dedos son cortos, la piel dorsal es muy verrucosa, con las verrugas de tamaños muy dispares y dispuestas irregularmente, a menudo de color rojizo especialmente en las hembras. La coloración dorsal es muy variable, pero generalmente verde grisáceo a marrón, alternada con manchas más claras de distinto tamaño generalmente difusas, pero que pueden presentarse bien definidas.
Una característica línea media dorsal amarilla clara suele recorrer longitudinalmente el cuerpo desde la base de los ojos hasta la cloaca, pero esta línea puede estar ausente. La región ventral es de color crema y de aspecto granulado, especialmente en la zona pélvica.

Hembra de sapo corredor.

Estatus de conservación

Categoría Mundial (2006): Preocupación menor.

Categoría para España (2002): Preocupación menor.



Distribución

Esta especie está ampliamente distribuida en Europa desde la Península Ibérica hasta Bielorrusia y el oeste de Ucrania. Está presente en el Reino Unido y el suroeste de Irlanda, llegando al sur de Suecia, mientras que el borde sur corre al pie de los Alpes y el norte de Austria y Eslovaquia. Presente en la mayor parte de la Península y en todas las provincias españolas, faltan citas en la región cantábrica y algunas áreas del interior.
Distribución en Ciudad Real:


Hábitat

Acorde con su amplia distribución, puede ocupar multitud de hábitats, desde zonas costeras o zonas áridas hasta zonas húmedas y montañosas por encima de los 2.500 m de altitud. También coloniza áreas con fuerte influencia antrópica como cultivos y graveras. Su reducido periodo larvario le permite explotar charcas temporales someras de muy distinto tamaño, desde grandes praderas de inundación hasta cuerpos de agua efímeros formados en las cunetas de los caminos o incluso en rodadas de vehículos. Cría preferentemente en cuerpos de agua dulce pero soporta condiciones salobres. Las larvas toleran también un amplio rango de temperaturas (6 - 43 °C) y de pH (5 - 9).



Ecología trófica

Los adultos son carnívoros y se alimentan de fundamentalmente de artrópodos: formícidos, coleópteros, larvas de varios insectos, dermápteros, ortópteros, hemípteros, miriápodos y escorpiones. Los renacuajos son predominantemente herbívoros, comiendo algas (perifiton) y detritos. No obstante, los renacuajos a menudo se observan carroñeando sobre renacuajos muertos, tanto de su especie como de otras especies.



Biología de la reproducción

El período reproductor no es continuo y está muy asociado con los episodios de lluvia, pero existe variación latitudinal y altitudinal en la fenología reproductiva de esta especie. En zonas como los montes de Toledo, las primeras puestas pueden encontrarse a continuación de las primeras lluvias de otoño, o al comienzo del invierno, frecuentemente con un pico de reproducción entre enero y comienzos de marzo. Con el incremento en latitud o altitud la fecha de puesta se retrasa hasta bien entrada la primavera o incluso al comienzo del verano.Tras episodios de lluvia, los machos acuden a las charcas con rapidez y en muy poco tiempo (un par de días) pueden formarse grandes coros de machos cantando. Los coros alcanzan el pico de actividad de 2 a 3 horas tras la puesta de sol y se alargan hasta 2 – 3 horas antes de amanecer, en función de las condiciones ambientales (temperatura y velocida del viento) y el tamaño del coro.
Los machos cantan desde la orilla o en zonas someras, en postura erguida. El canto es un ‘criiii criiiii criiiii’ que recuerda al de un grillo pero más prolongado. Pueden emitir unos 49 cantos / min con intervalos de silencio de 0,25 s. Estas características varían entre localidades a lo largo de su distribución.



Interacciones entre especies

Debido a su preferencia por ambientes temporales para su reproducción, E. calamita a menudo interacciona con un menor número de especies que las presentes en ambientes de más larga duración. Aún así, las fases embrionaria y larvaria sufren depredación tanto por vertebrados como por invertebrados acuáticos, principalmente escarabajos, larvas de libélula y fases acuáticas de otros anfibios. Ocasionalmente otros vertebrados como culebras de agua, aves y galápagos pueden depredar activamente sobre estos renacuajos. Se ha discutido sobre la presunta impalatabilidad de esta especie, pero está claro que son numerosos los depredadores vertebrados que no parecen intimidados por ella. En cambio, es la gelatina que envuelve a los huevos puede constituir una barrera protectora eficaz frente a algunos depredadores invertebrados. Las poblaciones presentan cierta estructura de edades, en la que los adultos reproductores más jóvenes tienen entre 1,5 y 2 años, y la fracción de más edad está sesgada a favor de las hembras, llegando a 10 y hasta 17 años. La razón de sexos en las charcas de reproducción está muy sesgada hacia un gran número de machos, pero fuera de la época de cría puede ser de 1,2-4:1.



Patrón social y comportamiento

Los machos defienden territorios acústicos durante la reproducción, cuya área está positivamente correlacionada con el tamaño del macho. Es frecuente observar peleas entre machos, y la incidencia de éstas depende de la razón de sexos operativa. Algunos machos jóvenes adoptan estrategias de macho satélite
 permaneciendo en silencio junto a machos cantando e intentando así obtener amplexos con las hembras que se aproximen atraidas por el canto. 


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